martes, 25 de septiembre de 2007

MODIFICACIONES EN APARATO DIGESTIVO DURANTE EL EMBARAZO: Náuseas, vómitos y boca.

Durante el embarazo, el tubo digestivo experimenta cambios anatómicos y fisiológicos que se traducen en modificaciones de la motilidad gastrointestinal, que se relacionan con variaciones en los niveles hormonales y con cambios mecánicos que alteran la función digestiva.


NAUSEAS Y VÓMITOS

La nausea y vómitos que ocurren al inicio del embarazo son muy frecuentes.

La terminología es algo confusa, aceptándose que la hiperemesis gravìdica se refiere a un estado de nauseas y vómitos persistentes, intratables que se presentan al inicio del embarazo, entre la sexta y la decimosexta semana, conduciendo en los casos graves a deshidratación, hiponatremia, hipokalemia y alcalosis metabólica e interfiriendo con el balance hídrico y el estado nutricional de la embarazada.

Durante los últimos años se a investigado, pero no se a logrado obtener evidencias que lo expliquen, sin embargo, se sabe que las mujeres que la tienen no presentan enfermedades estructurales del tubo digestivo, por lo cual se a tendido asociar esta patología con alteraciones de la motilidad del tracto gastrointestinal superior. Dentro de estos hallazgos se ha señalado que los niveles altos de enteroglucagòn y el polipéptido inhibidor gástrico podrían afectar la motilidad del estómago retardando su vaciamiento y aumentando el reflujo gastroesofagico.

BOCA:

Durante la gestación, las encías se encuentran edematosas, inflamadas y sangran con mucha facilidad. En ocasiones puede observarse un aumento exagerado del tejido gingival, de color violáceo y pedunculado, llamado epulis gravidorum, denominado por los odontólogos granuloma pyogènico. Esta gingivitis regresa uno o dos meses después del parto.


domingo, 23 de septiembre de 2007

POSTURAS CORPORALES DURANTE EL EMBARAZO

Es de fundamental importancia una buena postura durante todo el embarazo para evitar malestares. Debes prestar mucha atención a cómo estás parada, sentada, cómo caminas, cómo te agachas y cómo duermes. Si tus posturas no son las adecuadas tendrás como resultado tensión muscular, incomodidad y muchos dolores. En la medida que el bebé y tu útero crecen, tu cuerpo debe adaptarse y acomodarse a los cambios dinámicos del embarazo. Una actividad física suave y regular ayuda a prevenir molestias, pero es fundamental adoptar una postura "consciente", estando alerta en la forma que usas tu cuerpo. Seguramente notarás que has dejado de lado el uso algunos músculos en tu postura actual y ciertamente lo deberás corregir.

Para corregir tus posturas te damos algunos consejos simples:


Postura de pié: Párate delante de un espejo y controla lo siguiente:

Los pies: Deben estar paralelos y apoyados firmemente en el piso sobre el dedo gordo, el talón y el borde externo del pie. El arco interior no debe apoyarse sobre el piso.

Las rodillas: Deben estar apenas flexionadas y relajadas. Evita la tensión y extensión máxima.

La cintura: Controla que la pelvis no esté extendida hacia atrás, debe estar relajada y en pequeña flexión. Puedes notarlo colocando tus manos en la región lumbar y constatar que no haya una curvatura exagerada de la columna hacia atrás. Una columna muy arqueada es causa de dolores en la región lumbar y en el nervio ciático. Si tu tendencia es al arqueamiento de la columna debes estar alerta todo el tiempo de su postura y corregirla conscientemente.

La espalda: Debe estar relajada, con los hombros hacia adelante para estirar la zona escapular y relajada. No levantes tus hombros, siempre trata de que estén lo mas bajo posible, así mejorarás tu capacidad respiratoria.

La cabeza: Debe permanecer relajada y en una postura balanceada sobre la columna. Evita la tendencia a bajar tu cabeza y el mentón. Siempre mira hacia delante relajando la garganta y las mejillas.

Trabajando de pie: Si trabajas de pie intenta no reclinarte hacia adelante. Un ejemplo simple son las tareas cotidianas del hogar, como fregar el piso o planchar. Al fregar el piso intenta de no inclinarte demasiado hacia adelante. Si planchas trata de apoyar un pie sobre un pequeño taburete o algo similar con el fin de descansar la espalda y no curvarla hacia adelante.



Postura para caminar También es importante que al caminar controles lo siguiente:

Los pies: Mantén los pies paralelos entre sí. Evita caminar con los pies hacia afuera o arrastrándolos, es causa de dolor en la zona lumbar.

Los zapatos: Utiliza zapatos cómodos, sin taco o con un máximo de 5 centímetros. Los tacos con mayor altura te harán perder el equilibrio fácilmente, y al final de embarazo, cuando la panza es muy grande, no podrás ver el piso, cosa que empeora la situación.

Las rodillas: Siempre mantén tus rodillas apenas flexionadas, tu pelvis hacia delante y tu columna y espalda rectas, evitando aumentar la curvatura de la cintura hacia adentro.

Los hombros y brazos: Camina con los hombros relajados y moviendo tus brazos a los costados de tu cuerpo.


Postura para sentarse Cuando te sientes ten en cuenta los siguientes consejos:

En sillas o sillones: Cuando debas estar sentada en sillas o sillones evita cruzar tus piernas y trata de apoyarte en las nalgas, manteniendo tu espalda derecha y los hombros relajados.

En el trabajo: Si debes trabajar sentada con computadora siempre recuerda de no estar inclinada hacia delante y cada hora realiza movimientos rotatorios en tus hombros para relajar los músculos de la zona. También realiza movimientos rotatorios con la cabeza hacia los lados.

En el piso: Cuando quieras relajarte, siéntate en el piso en posición de Buda (piernas y cadera flexionada una sobre la otra). Para más comodidad también puedes apoyar tu espalda sobre una pared.



Postura para acostarse Cuando te recuestes para dormir y descansar ten en cuenta lo siguiente:

La espalda: Debes evitar dormir recostada en tu espalda (boca arriba), en su lugar usa almohadones que te ayuden a estar con la cabeza y la espalda un poco elevada, o en su defecto acuéstate sobre uno de los lados.

El colchón: Es mucho más cómodo dormir sobre colchones duros, ya que ayudan a evitar los molestos dolores de espalda.

Las comidas: En los casos que aparezca reflujo gástrico, que se manifiesta con sensaciones de ardor o quemazón de estómago y esófago y que te despiertan cuando duermes, debes evitar acostarte enseguida de las comidas y debes ingerir lácteos antes de acostarte.

Al levantarse: Nunca intentes levantarte de frente cuando estés recostada, provoca calambres en los músculos abdominales que asustan por su intensidad, pero que nada tienen que ver con contracciones uterinas. Son sólo calambres de los músculos abdominales. Para levantarte de la cama hazlo después de haber rotando hacia uno de los lados y apoyándote en tus brazos.

Uso de almohadones: Hacia el final del embarazo, cuando tu abdomen sea voluminoso y la cabecita del bebé esté en proceso de ubicación en tu pelvis, estarás mucho más cómoda durmiendo con un almohadón entre las piernas. Evitará la sensación de peso en la vagina y podrás conciliar el sueño más fácilmente


MODIFICACIONES OSTEOARTICULAR EN EL EMBARAZO

Durante el embarazo se observan cambios posturales importantes del esqueleto que se van acentuando a medida que la gestación progresa.


Lordosis lumbar

Este es un mecanismo compensatorio para mantener el centro de gravedad de la embarazada sobre las extremidades inferiores.

En embarazo normal debido al crecimiento del útero grávido en la porción anterior del cuerpo, se produce una lordosis progresiva.

Esta lordosis produce en la paciente contractura de los músculos paravertebrales lo que ocasiona dolor lumbar, debilidad y "calambres" de los miembros inferiores.

Debido a la lordosis fisiológica, se produce un desplazamiento del centro de la gravedad hacia las extremidades inferiores, lo que hace que la paciente esté más propensa a perder el equilibrio y se caiga con mayor frecuencia. Esta es la razón por la cual se les prohíbe el uso de zapatos de Tacón alto a las pacientes, generalmente a partir del cuarto mes de gestación.

Una lordosis pronunciada con flexión anterior del cuello y descenso de los hombros que provoca una tracción sobre los nervios cubital y mediano hace que aparezcan dolores, entumecimiento y debilidad de los miembros superiores.


Marcha de pato

Al modificar su centro de gravedad, las embarazadas proyectan la cabeza y el tronco hacia atrás aumentando la curvatura de la columna lumbar. Esto produce una forma particular de caminar conocida como "marcha de pato".


Separación de la sínfisis púbica

La separación de la sínfisis púbica, que es de 3 a 4 mm en la mujer no embarazada, aumenta a 8-9 mm a las 28-32 semanas de gestación debido a cambios en el fibrocartílago interpúbico. Esta separación parece importante para facilitar el parto vaginal, pero puede producir dolor, en ocasiones intenso, especialmente al termino del embarazo. También se ha observado que los ligamentos de la sínfisis púbica y de las articulaciones sacro-ilíacas se aflojan durante el embarazo, probablemente por efecto de la relaxina.


La mayoría de las articulaciones de las extremidades, especialmente las de la mano, se edematizan. Ello produce limitación de la función y dolor, en ocasiones intensos.

sábado, 22 de septiembre de 2007

MODIFICACIONES EN EL CRECIMIENTO DEL PELO



Durante el embarazo, como resultado de la estimulación estrogénica y probablemente androgénica, existe una proporción aumentada de pelos.

En los tres meses posteriores al parto se produce una caída marcada de cabello, que suele preocupar al paciente. Este proceso es autolimitado y el cabello usualmente retorna a sus niveles progestacionales en 6 a 12 meses

ESTRIAS EN EL EMBARAZO

¿Cómo se realizan los masajes antiestrías?

El embarazo es un momento que se presta para ocuparse verdaderamente de tu cuerpo. Los masajes también ayudan para que las estrías no aparezcan, además de establecer un mayor contacto con tu bebé. El padre puede ser el encargado de los masajes lo que hace que intervenga también en los cuidados de la embarazada.

En el abdomen

Coloca tus manos entrelazadas en una postura de sostén. Levanta tus manos a cada lado del vientre, ejerciendo una presión ligera. Repite el movimiento hasta que se haya absorbido la crema. También puedes apoyar una mano sobre la otra y rodea tu vientre con un amplio movimiento circular, ejerciendo una ligera presión.

En los senos

Rodea tu seno con la palma de la mano desde el exterior hacia el interior, subiendo hacia los hombros.

En los muslos y caderas

Realiza siempre masajes de abajo hacia arriba, de la rodilla hacia la cadera, rodeando el muslo, la nalga y la cadera. También efectúa movimientos rotatorios en la parte superior del muslo, nalga y cadera.

ESTRIAS EN EL EMBARAZO

Estrías de distensión

En la mayoría de las mujeres las estrías gravídicas se desarrollan durante la segunda mitad del embarazo. Aparecen en el abdomen, las mamas, los muslos, los brazos y las áreas inguinales. Inicialmente se presentan como placas lineales de color rojo vinoso o violáceo, que se desarrollan en forma perpendicular a las líneas de tensión de la piel. Con el transcurso del tiempo se vuelven blancas y atróficas, aunque no se desaparecen completamente. Han sido atribuidas por una parte a la distensión cutánea del abdomen, y por otra, a los niveles elevados de corticosteroides durante el embarazo. Estos últimos tienen la capacidad de disminuir la síntesis de colágeno y el número de fibroblastos de la dermis.

¿Cómo puedo prevenirlas durante el embarazo?

El embarazo es un período que predispone la aparición de estrías en la piel. Son una de las principales preocupaciones de las mujeres porque pueden dejar una señal en la piel difícil de eliminar. Todos los cuidados son pocos en este período. Puedes comenzar a partir del tercer mes a utilizar cremas corporales específicas antiestrías o bien cremas humectantes de calidad. La piel bien hidratada y nutrida, conserva mejor su elasticidad y resiste mejor los estiramientos importantes. De esta forma sencilla el riesgo de aparición de estrías disminuye considerablemente.





viernes, 21 de septiembre de 2007

¿Cómo puedo prevenir o disminuir la aparición de las várices?

Todas las mujeres embarazadas corren el riesgo de aparición de estas desagradables alteraciones venosas. Lo mejor en estos casos es la prevención. Hay que considerar que en esta enfermedad tienen mucha importancia los antecedentes familiares, y en estos casos es muy difícil evitar algo que ya está en nuestros genes. De todas formas puede mejorarse mucho su aspecto y evitar complicaciones médicas.

A continuación te damos algunos consejos:

Evita el exceso de peso

Es indispensable evitar el exceso de peso, ya que aumenta el riesgo de aparición.

Utiliza medias especiales

Es recomendable utilizar medias-bombacha "panty" de descanso, especiales para várices. Son las elásticas o las de Lycra bien ajustadas.

Evita estar sentada o parada por mucho tiempo

Si debes estar parada es mejor caminar, aunque sea tramos cortos. También, si trabajas sentada, debes levantarte y caminar por lo menos una vez por hora, o levantar y bajar tus talones periódicamente para evitar que la sangre de tus piernas quede atrapada en las venas.

No utilices ropa ajustada en las piernas, los muslos o la cintura

Afecta la circulación de la sangre en las venas y predispone la aparición de las várices.

Evita el uso de tacos muy altos

Lo ideal es un máximo de 5 centímetros.

No levantes cosas muy pesadas

Especialmente en el último trimestre del embarazo que además no es recomendable.

Evita la constipación

Haz una dieta alimentaria que prevenga la constipación.

No fumes

Evita el tabaco, que está asociado con aumento en la incidencia de várices ya que además de inhibir la absorción de vitaminas, perjudica la circulación sanguínea.

En lo posible evita la exposición al sol directo

El calor del sol dilata las venas y si tienes predisposición a las várices, aparecerán mucho más rápidamente.

Recuéstate con los pies elevados

Durante las horas de reposo nocturno debes elevar los miembros inferiores por lo menos 15 centímetros, colocando tacos de madera o libros en las patas de los pies de la cama. Esto favorece la circulación de la sangre de tus venas en los miembros inferiores.

Realiza ejercicios de prevención

Puedes realizar ejercicios para prevenir y reducir las várices antes de acostarte, que favorecen el vaciamiento de la sangre de las venas de las piernas.